Cambia el perfil del franquiciado: ya no es un inversor de cartera abultada sino un parado con indemnización que busca autoempleo.
En un momento en el que la palabra crisis ya cansa de tanto escucharla, el ciudadano ve en la apertura de un negocio un acto arriesgado y hasta demente. ¿O no? ¿puede considerarse una alternativa seria para aquellos trabajadores que han perdido su empleo?.
El principal problema que no se sienten empresarios o simplemente que no lo son. La inversión desde el principio e inicio de un negocio hace muy difícil tomar la decisión.
Invertir todo tu dinero, tiempo y trabajo sin saber que PASARA, son los riesgos de montar un negocio desde cero. Pero cuando te unes a un equipo de profesionales cualificados y de empresarios con un exito contrastado, es evidente que los ruegos aunque existentes son menores.
Desde hace muchos años existe el concepto de éxito contrastado LA FRANQUICIA.
¿CUALES SON LAS VENTAJAS DE LAS FRANQUICIAS?
Reputación: el nuevo concesionario no tiene que trabajar para establecer la reputación de la firma. El producto o servicio que se ofrece ya es aceptado por el público.
Capital de trabajo: cuesta menos dinero operar un negocio de concesión, porque el franquiciador le da al concesionario buenos controles para reducir los gastos. Cuando es necesario, el franquiciador puede también dar asistencia financiera.
Experiencia: el consejo dado por el franquiciador compensa la inexperiencia del nuevo propietario.
Asistencia gerencial: el propietario de un pequeño negocio independiente tiene que aprender de todo, y un minorista experimentado puede no ser un maestro en todos los aspectos de finanza, estadisticas, marketing y promoción de ventas. Las mejores compañías de franquicia le dan al concesionario asistencia continua en estas áreas.
Motivación: debido a que el concesionario y el franquiciador se benefician del éxito de la operación, ambos trabajan adecuadamente para lograrlo.
Para algunos analistas la respuesta es un sí rotundo, siempre que el emprendedor se sirva de la fórmula mágica de las franquicias, que, según dicen, reduce el riesgo de fracaso. «El modelo de franquicia constituye una opción de inversión a través de la creación de un negocio propio en el que una de las claves importantes a valorar es la minoración del riesgo empresarial, por cuanto este modelo de negocio se basa en experiencias de éxito», apunta María Dolores Sevillano, directora de consultoría de Tormo & Asociados.
Lo que sí parece probado es que cada vez más personas en el paro consideran la apertura de una franquicia como una opción para salir adelante. Un reciente informe de Expansión Channel, firma perteneciente al grupo Franchise & Retail, revelaba que un 80,4% de los solicitantes de franquicias de servicios en 2009 tenían un perfil de autoempleo, un 52% más que hace un año. «Se ha observado cómo el perfil del inversor de franquicia, que acostumbraba a compaginar su trabajo actual con un negocio para él o algún familiar, ha dado paso a profesionales con una larga trayectoria laboral a sus espaldas y recientemente despedidos de sus puestos de trabajo», aseveran fuentes de Expansión Channel.
Dicho de otro modo, el perfil tipo del franquiciado actual ya no es el de un inversor con gran poder adquisitivo que quiere ampliar su fortuna, sino el de una persona con una indemnización por despido y que busca encontrar una alternativa a su viejo trabajo.
De hecho, a este último perfil se ajustan el 66% de los casos, mientras que solamente el 26% son inversores económicos.
CAMPAÑA CONTRA EL DESEMPLEO - AUTOEMPLEO
Miguel Alemany
martes, 5 de enero de 2010
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